1. LIGERO Y DURADERO: Las vallas de FRP son más ligeras que las vallas metálicas tradicionales, pero ofrecen una excelente resistencia y durabilidad. Son capaces de soportar cargas e impactos elevados, a la vez que son menos susceptibles a la corrosión y a los productos químicos, lo que garantiza su estabilidad a largo plazo.
2. Resistencia a la corrosión: Las protecciones de FRP son resistentes a la corrosión y a los productos químicos, y son aptas para su uso en ambientes húmedos, corrosivos o químicos. Esto las convierte en una opción muy utilizada en entornos especializados como costas, plantas químicas, depuradoras de aguas residuales, etc.
3. Alta resistencia: Estas protecciones poseen una excelente resistencia y rigidez para evitar la entrada o el cruce accidental. Ya sea para proteger maquinaria y equipos o para salvaguardar personal, brindan una protección confiable.
4. Diseño: Las barandillas de FRP suelen tener un diseño estéticamente atractivo que se puede personalizar para satisfacer sus necesidades. Están disponibles en una variedad de superficies lisas y colores para que combinen con el entorno y el estilo arquitectónico.
5. Facilidad de instalación y mantenimiento: Estas protecciones suelen tener un diseño modular y son fáciles de instalar y desmontar. Sus superficies lisas y fáciles de limpiar permiten a los usuarios mantener su aspecto y rendimiento mediante métodos de limpieza rutinarios.


